Desde la época de los Tang la ejecución de un cuadro se hace de manera espontánea y sin retoques; el artista cuida al pintar el ritmo de sus gestos, a fin de no "romper el ritmo". Semejante conceptode la ejecución poctórica supone, desde luego, que el pintor domine de antemando la visión del conjunto y los detalles concretos de lo que va a pintar. Efectivamente, antes de pintar un cuadro, el artista debe seguir un largo perídodo de aprendizaje durante el cual se adiestra en el dominio de los múltiples tipos de pinceladas que representan los múltiples tipos de seres o de cosas, pinceladas que son el resultado de una minuciosa observación de la naturaleza. El artista comienza a pintar sólo cuando domina la visión y los detalles del mundo exterior. La ejecución, instantánea y rítmica, se vuelve entonces proyección, a un tiempo, de las figuras de lo real y del mundo interior del artista.
La pincelada no es una línea sin relieve ni el simple contorno de las formas: su mira está, como hemos dicho, en discernir el li, "línea interna" de las cosas, así como los alientos que las animan. Su Dongpo: Montaña, roca, bambú, árbol, rizos del agua, nieblas y nubes, ninguna de estas cosas de la naturaleza tiene forma fija; en cambio, cada una tiene una línea interna constante. Ella debe guiar el espíritu del pintor.